viernes, 23 de octubre de 2009

Golpe de estado (2ª parte)


Solo daba gracias a Dios porque su hija no se había despertado, no tenía nada más que agradecerle después de la paliza que había recibido antes y el ultraje a la que se había visto sometida. La habitación le parecía el doble de grande, mucho mas oscura y fría. Agarraba las sabanas con fuerza por miedo de que, de soltarlas, se deslizara hacía el lado de la cama donde dormía su marido, sabia que era un temor absurdo pero en esos momentos le tenía terror.
El dormía placidamente, respirando con suavidad, relajado, como si no hubiera pasado nada. En cambio Ana se sentía sucia, con un dolor insoportable, tenía ganas de vomitar y la garganta le dolía, la había agarrado tan fuerte del cuello mientras la penetraba que estuvo a punto de perder el sentido en un par de ocasiones.

No se atrevía tan siquiera a mover un músculo, le indignaba que su cónyuge estuviera tan relajado, que ella le importara tan poco, pero el miedo superaba a cualquier otro sentimiento y ella sentía pánico. 
Cuando, a causa del agotamiento, estuvo a punto de caer en el sueño noto una sensación extraña.
Una figura humana se formaba delante de ella, pero se quedo en forma de sombra, etéreo, no podría decir si era varón o hembra. La forma alargo un brazo para tocarla, pero casi al alcanzarla se desvaneció.
- Ana, mi querida niña - susurro la aparición.
-¿Quien eres? - pregunto Ana con una sorprendente tranquilidad, se percato que podía comunicarse con la aparición solo con los pensamientos.
- Estas muy tranquila ante mi presencia, ¿no me temes?
- No - contestó -, la verdad es que estoy mas calmada.
- Me alegro princesa - se sento en su lado de la cama.
Ana frunció el ceño.
- No soy ninguna princesa - dijo mientras una lagrima le resbalaba por la mejilla y caía en la sabana -. Nunca lo fui.
- Si lo fuiste - afirmo la sombra para acto seguido meter su incorpórea mano en el cerebro de Ana -. ¿Recuerdas?
Ana vio su antigua habitación, cuando tenía unos siete años, dormía pero sin llegar a conciliar el sueño. Cuando oía como su padre apagaba las luces de la casa, sabía que era el momento. Antes de acostarse su padre siempre iba a su habitación, creyéndola dormida, se arrodillaba al lado de su cama y le retiraba el pelo para darle un beso en la frente y susurrar en voz muy baja: "Mi princesa, sin ti no tendría fuerzas para vivir, para aguantar, tu me das las fuerzas y yo poco te puedo ofrecer, lo siento... mi princesa". Luego la arropaba y se marchaba a su habitación. Después de ese momento al fin podía dormir placidamente.
Al acabar la visión la sombra le dijo:
- Era un buen hombre.
- Sí, el mejor. Lo echo mucho de menos.
- Entonces, ¿cómo acabaste con tan despreciable ser? - a pesar de no tener ojos pareció mirar inquisitivamente a Pau -. Teniendo en tu padre tan buen ejemplo de humanidad . Es incomprensible.
Ana agacho la cabeza.
- No era mal hombre, no se que le ha cambiado.
La sombra sonrío tímidamente.
- He escuchado tanto esta ironía que hasta cierto punto me resulta graciosa - acaricio el rostro de Ana - Tu esposo nunca ha cambiado, siempre fue así. En vuestro noviazgo solo represento el papel del perfecto caballero para conseguir lo que quería, a ti. No fuiste más que un mero capricho. Ahora le molestas, le resultas... irritante.
- Te equivocas, solo es que los negocios lo tienen demasiado estresado. Todo se arreglara, volverá a ser el de antes.
- Los humanos sois de lo más molesto. Siempre os engañáis, soñáis con algo mejor, cuando vuestra existencia es poco más que patetica. A veces odio que mi existencia este en simbiosis con la vuestra.
Ana volvía a llorar, derrumbada.
- Por favor, déjame.
- No me increpes princesa - se disculpó -. Solo quiero hacerte recordar y advertirte, para asi ayudarte.
- ¿Advertirme? ¿ayudarme?
La sombra puso un dedo en los labios de Ana, indicándole que callara.
- Vamos por partes, primero los recuerdos. Incorpórate, siéntate. No temas... el no despertara.
Ana obedeció. Se incorporo despacio, mirando de reojo a Pau.
- He paseado por tu remembranza y lo he visto muy claro, ahora tú debes ver esa luz. Cuando os conocisteis el te prometió que cuidaría de ti, pero en la misma noche de bodas saco a relucir su dictadura, te increpo de malas maneras que tu vestido de bodas dejaba poco a la imaginación, que a partir de entonces eso debía cambiar. No paso mucho hasta que te prohibió verte con tus amigos, las excusas que inventabas ante ellos eran de risa. En mi paseo también vi que dos meses después te empujo en una discusión y se fue de casa dando un portazo para luego regresar "arrepentido" - puntualizo -. Dos meses después el llego a casa y no estabas, cuando llegaste en vez de un beso de bienvenida recibiste una bofetada, pero luego se disculpo y el amor perdona esas cosas - la sombra se volvía mas irónica por momentos -. Tiempo después llego la primera amenaza de muerte, acompañada de otro golpe, por ir a despedir a tu hermano al aeropuerto en contra de la férrea voluntad de tu hombre. Hasta hoy todo se había mantenido igual, pero hoy ha roto sus limites, te podría haber matado y te ha mancillado.A parte de valerse del amor que sientes por el para bajar tu autoestima, ha usado su fuerza para conseguir de ti lo que quería, hacerte sentir sucia y culpable.
Ana medito un momento.
- Hay que entender que llega cansado y a veces...
- ¡Basta! - le hizo callar - no he acabado.
- Pero...
- ¿Has pensado en cuando cruzara la proxima frontera? - la interrumpió.
- ¿Qué frontera?
- Frontera, limite, que mas da - la sombra se volvio mas oscura -. La cuestión es, ¿cuando ira a por tu hija?
El rostro de Ana se desencajo.
- El no sería capaz...
- Claro - dijo -. Tampoco lo viste capaz de darte aquel primer golpe y no se te ocurrió que las agresiones irían subiendo de nivel hasta el extremo de llegar a la trasgresión cometida hace unas horas.
- Es su hija, seria despreciable, inhumano.
- ¿Qué tienen de humano sus últimos actos? - preguntó - Si bien es cierto que vuestra especie es experta en dañar a sus iguales, no es el comportamiento mas corriente entre la gran mayoria de vosotros.
- No lo permitiría.
- Solo imagina cuando tu hija sea una bella adolescente y su padre ya no la vea como una niña y a ella, empujada por la natural rebeldia de esa edad, se le ocurra replicarle en algo. El solo vera que una mujer le planta cara y no lo aceptara. Sabes que ese día llegara y solo será el principio de la pesadilla para tu descendiente. ¿No merece ella ser una princesa en su casa? No se merece ser un trozo de carne... como tú.
La sombra se coloco en la espalda de Ana, cogiéndola por los hombros.
- No lo permitiré - afirmo Ana con rostro inexpresivo mientras la sombra le ayudaba a levantarse.
Abrió la puerta de la habitación y comenzo a recorrel lentamente el oscuro pasillo.
- ¿Qué eres? - preguntó.
La sombra alargo el cuello y le dijo al oido:
- Soy ese recurso que tenéis cuando la cobardía supera a vuestro valor. Cuando no veis otra salida yo os abro una puerta, unas veces transitoria, otras perpetua. Mi reino anda a caballo con el de Morfeo, pero en el los sueños se tornan pesadillas. Espero que seas lo suficiente fuerte para ver de nuevo la luz después de mi oscuro abrazo.
Ana no dijo nada,
Llego a la cocina y abrió uno de los armarios superiores donde guardaba su cuchillo cebollero de veintiocho centimetros de filo y volvio sigilosa a la habitación, de la mano con la sombra.
Se quedo un momento de pie, desnuda, observando a su marido que dormia boca arriba.
- Adelante querida - le insto la sombra
Ana se sentó encima de su marido, estaba profundamente dormido. La sombra le ayudo a levantar el cuchillo que Ana agarraba con las dos manos, pero al querer acompañarla en el movimiento asesino ella freno, dudaba.
Podía leer sus pensamientos: "Esto no es necesario", "cambiara", "solo debo esforzarme mas", "nunca le haría eso a su hija".
Las dudas de última hora le indignaban, era el momento, siempre hay otra manera de dar el empujón final. El as en la manga.
La sombra solto la mano de Ana, se deslizo por su espalda y se acosto al lado de Pau, pasó su incorpóreo brazo izquierdo por debajo de su cuello y de su cara, hasta entonces sin rostro, apareció una sonrisa malévola mientras golpeaba con un dedo la sien de Pau: "¡Toc, toc! ¿Hay alguién en casa?"
Pau desperto.
Confundido observo a su alrededor hasta que vio a su mujer encima suyo con el cuchillo en alto. Solo se le ocurrió decir lo que la sombra esperaba:
- Puta...
Ese fue el catalizador, Locura se desató, creció invadiendo la estancia mientras la mirada de Ana se desencajaba y su mente se nublaba mientras bajaba el cuchillo con gran fuerza.
Se clavo en el torso de Pau rompiendo dos costillas a su paso, atravesando el pulmón izquierdo y rozando el corazón. Pau intento alargar la mano hacía el rostro de Ana, pero perdio la fuerza junto a los borbotones de sangre cuando ella retiro el cuchillo para volver a clavárselo en el estomago, fue entonces cuando Pau perdió el control sobre su esfinter inundando la habitación de un fuerte hedor. Murio mientras Ana siguió acuchillando hasta cincuenta y tres veces.
Cuando al fin recupero el control contemplo la dantesca escena y ya no vio a la sombra, había desaparecido, volvía a ver la luz. Rompió a llorar, dando de nuevo las gracias a Dios porque su hija no se había despertado, no tenía nada más por lo que dar gracias. Todo lo demas había sido inducido por algo más oscuro.
Horas después Cesar abrazaba a su sobrina mientras la policía se llevaba a Ana.
Estaba tranquila, el no haría mas daño, su "dictadura" acabó. Miro a su hermano instándole a cuidar de su hija, el afirmo con un leve movimiento de cabeza. Conocía esa mirada, se maldijo por no haberlo evitado. Solo le quedaba un medio de redención por no haber protegido a su hermana. Abrazo con más fuerza a la niña, que lloraba desconsoladamente. Una lágrima resbalo por su mejilla.
- Tranquila princesa - dijo mientras la besaba -. Yo cuidare de ti, te lo prometo.

14 comentarios:

kadmus28 dijo...

Estremecedor! Muy buen relato, y mucha verdad la que encierra...

Dante977 dijo...

Gracias Kadmus.:D

saychan dijo...

uau...esta muy bien ^^ me a gustado mucho =).

Dante977 dijo...

Gracias Say.

terry dijo...

Dante997, recibe mis aplausos y gracias por los tuyos. Ojalá toda esta tinta derramada tenga sus frutos. De momento disfrutamos coloreando nuestro lienzo de teclado particular.

Saludos.

Dante977 dijo...

Ojala algún día de frutos, puede que en un tiempo el viento sople a favor, ahora mismo no.
Gracias Terry, sigamos dándole al teclado.

Freddy dijo...

Leí las dos partes. Lo lamentable de relatos como éstos es que parecieran ficción, pero desgraciadamente son tan cotidianos y reales.

El papel de la mujer en el mundo debería cambiar, debería por surgir desde la mujer a la que le han hecho creer, y la han educado, para someterse al macho idiota apestoso, como si ella fuera condición inferior.

La mujer es el ser supremo de esta tierra, tiene magia y encanto, tiene amor y sensibilidad, tiene fuerza y fortaleza, únicos, inigualables, las mejores cosas de la vida son en femenino.

Yo conozco mujeres que poco a poco han ido cambiando estas situaciones, que se han separado de hombres brutos como el que narras, y cada día crecen, como tiene que ser.

Buen estilo y cratividad, sigue regalándonos textos así.

Saludos desde México, que auqnue lejos, qué fortuna poder leernos, y eso es un placer, aunque el oceáno nos separe, jejeje.

Freddy

Dante977 dijo...

La realidad supera la ficción, lamentablemente.
Y si la mujeres subieran al poder, que yo creo que lo harán tarde o temprano, pondrán orden en muchas cosas, lo primero a los hombres.
Una familia con un “cabeza” así es algo muy doloroso, una pena.
Gracias por los cumplidos, me alegra que te guste.
Internet es una maravilla, una puerta a otros lugares del planeta y gente de todas las nacionalidades y culturas, me encanta.
Un saludo Freddy.

Montserrat Sala dijo...

Acabo de llegir la teva historia.Es de una cruesa ferotge. Suposo que saps emplear les teves bones dots com narrador de películes menys sanguinaries. Tot i que reconec que aquesta vilolencia està molt al ordre del dia, per desgracia. Salutacions

Dante977 dijo...

La historia es crua cert, però es lo que passa i també lo que m’ agradaria que li passes a aquells que abusen de la seva força, que provin de la seva pròpia medicina. Gràcies per la visita Montserrat i la següent historia serà mes dolça, dintre dels meus propis límits.

EZIO79 dijo...

Si lo has escrito tu como así creo .... te aplaudo! Me parece muy bueno.
Siempre tuviste esta capacidad de relatar los detalles de esta manera tan cruel, fría ,pero a la vez tan clara.
No soy quién para hacer crítica pero si en este proyecto deseas que yo escriba no creo poder estar a la altura.
Un saludo

Dante977 dijo...

Ezio: Sí, es mió. Lo que tengo el blog abandonado, hace tres meses que no escribo nada en el, aunque tenga los relatos en la cabeza. Ya sabes que escribir siempre es una salida para mi, un desahogo. Te recomiendo que leas otras entradas anteriores y espero que te gusten.

olga pasarrius llop dijo...

Siempre he envidiado a la gente que sabe leer un libro,la lectura me cansa,me sabe mal decir eso pero es asi.
En cambio lo que tu escribes lo devoro no puedo parar hasta llegar al final.
Sabes narrar muy bien situaciones de la vida ,cuando te leo ,por desgracia veo a una jovencita con muchas ilusiones,que se fue apagando poco a poco,aunque por suerte no llego el mismo final.
aunque a veces se te pasa por la cabeza porque no le ves solución,parece que estes atada con una cuerda imaginaria que ni puedes ni quieres cortar.
Animo a todas las mujeres que estan pasando por una relacion parecida que sean valientes,ya se que es muy dificil,que se tienen panico.
Pero os aseguro que hay otra vida despues de esa vida.
Yo me levante un dia y me dije que estas haciendo ,eso no es vida,
tengo 40 años y que ha sido de mi vida.eso no puede seguir asi.
Y corte por lo sano y se largo.
La libertad que senti ,la primera noche, que me quede despues de 17 años sola en mi habitacion , no tiene precio.
Ahora soy feliz pero me lo he buscado me lo he currado,siempre he tirado adelante,por desgracia ahora no me da miedo nada.
Y si algo no me gusta enseguida corto por lo sano.
El fallo de las mujeres es una frase:
decir YA CAMBIARA.
Mentira nunca cambian,bueno si cambian a peor.
Enhorabuena por tu blog,y gracias por adentrarme en la lectura , leerte me parece muy ameno ,me gusta y no puedo parar hasta el final.
Un abrazo.

DavidD(D977) dijo...

Gracias por alabar mis dotes como narrador, queda mucho por aprender.
Y enhorabuena por tu valentía, es difícil, mucho, y tú fuiste capaz de cortar con todo eso. Son situaciones muy duras que también he vivido de cerca y nunca cambian.
Enhorabuena valiente.

Un saludo